Cristina Bendek

Foto: Gabriela Montoya

Mezcla, de las diásporas árabes, europeas y africanas. Hija de viajes. Caribeña, creole.

Cristina Bendek es profesional en Gobierno y relaciones internacionales, pero su  vocación temida fueron siempre las letras, a pesar de los negocios, y los roles sociales.

Vive entre su natal Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y cualquier otra parte. Salió gratamente expulsada del paraíso a los dieciséis años para estudiar en Bogotá, y volvió quince años después de algunas vueltas a medir el contraste, a buscar reflejos, a aceptar las incoherencias, a desbaratarse.

Publicó una columna y varios artículos investigativos con medios locales, y trabaja en proyectos literarios por venir. Su primera novela, Los cristales de la sal, resultó ganadora de un reconocimiento nacional en Colombia, el Premio Elisa Mújica para novela escrita por mujeres 2018, la primera versión de esta convocatoria nacional creada entre el Instituto Distrital de Artes de Bogotá y la editorial independiente Laguna Libros. Los jurados del premio fueron José Zuleta Ortíz, Marianne Ponsford y Fernanda Trías.

Editada por Salomé Cohen, editora de contemporáneos de Laguna Libros, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2019, la editorial y el Idartes coordinaron el lanzamiento de Los cristales de la sal, presentada por la periodista y escritora ecuatoriana María Fernanda Ampuero, en conversación con Bendek.

Se arriesgó a publicar este blog porque quiere compartirse, a pesar de que el internet en la isla pondrá a prueba su paciencia. Es muy autocrítica, sueña con no ser su nombre, con vestir de blanco todos los días, y lo más atrevido: con ser consciente de que está muriendo; renacerá, morirá, renacerá.